Vedanta
Hoy necesito envolverme, dicen que parezco un gusano de seda, un niño en posición fetal, un muerto que se retuerce para dar el último suspiro, una refugiada de la vida… o de cualquier campo de concentración. No se nos permite morir hasta la victoria, y para mi la muerte es el alivio, el receso, el recreo, el ya no esperar más por nadie, ni imaginar que vuelva a ser mío, o vuelva a ese pasado trivial y mágico.
Hoy quiero volver al morir naciendo, volver al útero para empezar a morir, dar el primer grito y desapegar mi presencia en la ausencia de mi vida.
Porque no hay que soñar sin temer en que se haga realidad tus palabras, que un buen día entiendas que eres nada más que un engranaje del gran Todo, un engranaje de un plan mucho más grande que la estúpida mente humana, que eres igual que una hoja de un árbol o la vecina del frente , que tu destino está escrito y el morir es la salvación para no caer en las redes de ese plan… por lo menos jugar el juego menos tiempo y poder SER, por los 36 segundos que dura tu mente y tu alma en salir del cuerpo que tiene nombre y apellido , sin que realmente eso importe.
Hoy quiero envolverme, tal vez así logre entender que nacemos para morir cada día, cada minuto es una centésima de mi muerte y de la tuya… y lo llamamos estúpidamente: crecer, envejecer, realmente es Morir. Y hoy solo quiero hacerme Una con

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